El discurso de Imanol
Sebastián Levin
Imanol está por salir a dar el discurso. Entonces, comienza a recordar. Los recuerdos, extraños, terroríficos, misteriosos, parecen narrar su vida. La mirada fija del otro, acaso los adultos, y las caras, lo atormentan. El final, circular, demuestra que lo esperado no es siempre lo que ocurre.